Sientes que sin esa persona tú vida jamás tendrá sentido y que la vida no es justa. Te sientes abatido/a, deprimido/a, desanimado/a, sin energía, sin ilusión.
Te cuesta iniciar tu día por la mañana, sufres insomnio, pérdida de apetito… o tienes pensamientos negativos recurrentes e incapacidad para sentir emociones alegres.
Gestión emocional.
Trabajar el autocuidado.
Mejora de autoestima.
Acompañamiento del duelo a través de la aceptación.
Adquirir una visión más positiva de la realidad.
