No te olvides de la persona más importante de tu vida

“Que la vida me perdone las veces que no la viví.”

Todos, en muchas ocasiones, nos olvidamos de nosotros mismos. Damos prioridad a obligaciones y responsabilidades, dejándonos a nosotros para el final. Esto es normal que ocurra en algún momento de nuestra vida, lo que es importante es que no lo prolonguemos en el tiempo.

¿Cuánto hace que no disfrutas de un momento intensamente, por y para ti, sin que nada más te importe? ¿Sientes que has entrado en un bucle de rutina que te impide disfrutar de las cosas? ¿Te cuesta disfrutar de un plan sencillo e improvisado porque siempre estás pensando en aquello que “es más importante”?

¡Atento a las señales!

Si estás agotado psicológicamente, si nunca encuentras cinco minutos para realizar una actividad placentera, si en tu vocabulario sólo aparece “tengo muchas cosas que hacer”, si antepones cualquier necesidad ajena a las tuyas propias… te has olvidado de ti.

Si te da pereza empezar un nuevo día, si te sientes agobiado ante los planes nuevos, si ya no recuerdas la última vez que realizaste tu hobby favorito, si tienes ganas de llorar, pero no te lo permites…te has olvidado de ti.

Si te cuesta decir no ante los requerimientos de los demás, si no puedes poner límites ante aquellas cosas que no te interesan, si piensas que “cualquier tiempo pasado fue mejor”…te has olvidado de ti.

No es egoísta pensar en nosotros mismos de vez en cuando. ¡DESPIERTA!

Nadie mejor que nosotros mismos para saber qué cosas nos hacen sentirnos más plenos y más felices.

Tenemos que descubrir qué pequeñas cosas del día a día nos hacen sentir mejor y llevarlas a cabo. Sin excusas, sin reproches.

Aquellas cosas que, por tontas que parezcan, hacen que nuestra vida sea más placentera. Infinidad de posibilidades a nuestro alcance con las que disfrutar de momentos únicos. Comenzar a mirar la realidad con ojos nuevos. Descubrir que cada momento se puede vivir de muchas maneras y que nadie puede vivir la vida por nosotros.

No te dejes para el final, no te conformes, eres merecedor de todos los momentos que tú mismo puedas crear. Y lo más importante… sólo puedes hacerlo TÚ.

¿No sabes por dónde empezar?

Te propongo un ejercicio:

Coge papel y lápiz y anota:

  • Todas aquellas actividades placenteras que hacías en el pasado y que por algún motivo has dejado de hacer.
  • Aquellas actividades que te gustaría hacer, pero aún no has probado.
  • Aquellas actividades con las que no te sientes cómodo actualmente y que las sigues realizando por rutina u obligación.

¡Prueba a hacer un cambio!

Modifica algunas de las rutinas actuales incorporando nuevas actividades o nuevas maneras de hacer las cosas.

Con pequeños cambios podemos hacer que todos nuestros días tengan momentos únicos y mágicos.

¡Disfrútate! ¡Estás aquí para eso!